El Deseo Sexual


La falta de Deseo.

 

La falta de deseo sexual es el problema más común en las parejas. Las causas son variadas y complejas, desde una enfermedad, la presencia de otra disfunción sexual que crea como consecuencia la falta de deseo, problemas de comunicación, resentimientos, cansancio, aburrimiento.

 

Los siguientes consejos están orientados a ayudarte
a reconectarte con tu deseo.

 

Haz una lista de todas las cosas que necesitas para tener una experiencia sexual placentera.

  1. Pídele a tu pareja que haga lo mismo.


  2. Por ejemplo: Música suave y romántica.


  3. Un masaje sensual. Pasar más tiempo estimulando las zonas mas erógenas de tu cuerpo.


  4. Luz tenue. Ropa interior sexy. Me gusta más a la mañana o la noche.


  5. Asegúrate entonces que la próxima vez que hagan el amor estos ingredientes estén presentes.


Aprende a valorar la importancia de la comunicación abierta en tu pareja para evitar resentimientos, malentendidos y distanciamiento. Siéntate con tu pareja 1 ó 2 veces por semana y hablen escuchándose activamente de las cosas que le molestaron del otro, de los planes que tienen.

Autoerotismo

 

Si te sientes desconectado con tu sexualidad, recuerda que el autoerotismo o masturbación es el mejor camino para descubrir, expandir y explorar nuestra sexualidad. El siguiente ejercicio tiene como meta el que te reencuentres con una diferente gama de sensaciones en la zona genital.

Usando tus dedos recorre tus genitales, sintiendo cada parte. Puedes utilizar un espejo para observarte mientras haces el ejercicio. Presta atención a las diferentes sensaciones que aparecen mientras mueves tu mano en diferentes y nuevas maneras. mastúrbate en una posición que nunca lo hayas hecho.

 

Utiliza la mano contraria a la que usualmente usas. Explora las diferentes sensaciones que tocarte más suave o más fuerte producen. Recuerda que debes tomarte tu tiempo para estos ejercicios y que tu meta es reconectarte con tu sexualidad.

Incluye la próxima vez que hagas tu ejercicio de masturbación otras partes de tu cuerpo, como si estuvieras haciendo el amor. Tócate los pechos, el estómago, las entrepiernas y todos aquellos puntos que sabes que te excitan. Recién luego procede con la estimulación de tus genitales.

Reconéctate con tus fantasías y buenas memorias para ayudarte a incrementar tus deseos sexuales. Por ejemplo: trata de recordar unas de las experiencias sexuales mas gozosas que hayas vivido. Pasa unos 5 minutos saboreando en tu mente todas las emociones vividas. Trata de recordar todos los detalles posibles. Si te olvidaste de algo incluye lo que quieras. 

Trata de recapturar esta u otra memoria o fantasía sexual varias veces al día por lo menos por 1 ó 2 minutos cada vez. La meta es que pienses mucho más seguido en el sexo.

Utiliza literatura erótica para estimular tu mente e incrementar el deseo. Lee algo sexy en la noche después de la cena para incrementar tu energía sexual.

Regálate a ti y a tu pareja un masaje sensual. Elijan una hora del día donde no hay interrupciones y puedan ambos relajarse y no preocuparse. Cada uno dará y recibirá un masaje por un espacio de al menos 30 minutos. Dedíquenle tiempo a todo el cuerpo y estimulen en especial las zonas más erógenas de cada uno. Recuerden de incluir lociones, cremas, perfumes, luz tenue y todo aquello que estimule los sentidos. Repitan esta experiencia una vez por semana al menos.

Alquilen un video erótico del gusto de ambos y elijan una hora del día cuando puedan verlo juntos. No importa si el video no te excita, verás que después de mirarlo estarás más dispuesto a hacer el amor.

Romper la Rutina

 

Rompe la rutina iniciando tú el encuentro sexual: Despierta a tu pareja en el medio de la noche con caricias sensuales o sexo oral. Seduce a tu pareja como si recién lo conocieras en un bar y sin inhibiciones lo invitas a una aventura sexual. Parquea el carro en un lugar apartado y revive tus días de adolescente. Trata de ser tú el que inicie por lo menos una vez a la semana.

Silvina Belmonte, LMHC
E-mail: LaSexologa@gmail.com